jueves, 14 de noviembre de 2013

La Cita

Nuestra mejor cita fue conocernos,
darnos la cara y compartir los deseos
de lo que fue nuestra gran velada,
en el restaurant de la vida.

La música acompañó los momentos,
tomamos y las risas siempre presentes,
crearon nuestro espacio mágico,
el que no creíamos terminar.

La sed nos hizo mojar los labios
con besos robados que sellaron las palabras
y los sentimientos que consumieron
el fuego que nos hacía amar.

Nos servimos del mejor banquete,
devoramos la carne, hasta los huesos,
dando por terminado el hambre
de querer buscar por más.

Nuestras copas derramaron
la última gota de la mejor cosecha,
dejando las oscuras marcas
que tiñeron nuestras sonrisas.

Nuestra velada tuvo que terminar
y con lágrimas, el local cerró sus puertas,
encerrando al olvido todo lo que pasó,

lo que fue nuestra mejor velada.