Eres el santo para muchos
y la salvación para los necesitados;
no tienes un sexo definido,
aún cuando hay quienes lo practican
en búsqueda de fe.
Creas situaciones en momentos
donde la amistad a veces termina
cuando no tienes amigos,
aún cuando muchos siempre dicen
que no los debes tener.
Le das valor a la felicidad
cuando es igualada a los números
que marcan los deseos,
la sed de tenerte y una necesidad
que es desesperante.
Tienes el control del mundo,
el gran poder de comprar a tu antojo
las cosas que para muchos,
aunque sea algunas veces por suerte,
llamamos vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario