Censurados pensamientos
que distorsionan mis sentidos,
cabe pensar que las cosas
que alguna vez planeaba,
aterrizan en otros lugares.
Con la vista al frente
ya nada me puede detener
y no puedo pensar que los sueños
donde alguna vez nadé,
se ahogan en el intento.
Sigo a mi loco reloj
que bien marcó mi pulso
y pensar acerca de el ayer
que una vez caminé,
puedo morir de recuerdos.