Dulzura visual que alegra mi día
durante las escenas en que apareces
para captar la atención de un silente
espectador...
Pocos segundos de cameo bastan
para crear el loop mental
que no contiene pausa, haciendo crecer
la tentación de un soñador...
Sonrisa inevitable con la que respondo
a mis pensamientos profanos, aquellos que
me alejan del dolor de saber
que tu espectáculo tiene patrocinador...
Trato de cambiar el canal, pero tu señal
es tan fuerte que me impide escapar
del ruido fuera de tono que se expande
en mi obscenidad y solo me hace escribir...