domingo, 18 de enero de 2009

Mi Sentencia

Ya con la sentencia dictada,
como juez te declaro prisionera
de mi corazón.

No por cometer delito alguno,
ni mucho menos por un pecado
en el que se te pueda culpar,
solamente por hacer algo que cambió
el curso de mi historia.

Desde ese día, ya mis días
no son los mismos, han cambiado
de color, pasaron de ser un color
en escala de grises a un arcoíris
de múltiples colores.

Mi religión ya no es la misma,
porque antes creía en cosas que al final
no me llevaban por un buen camino,
simplemente me creaba desconfianza.

Sin embargo, has cambiado todo en mí,
devolviéndome todo tipo de creencias
que había perdido tiempo atrás.

Por todos tus actos, puedo decir
que te quiero y espero que estos días,
a los que te he sentenciado, no terminen.

Gracias

Hoy puedo decirte
que tan especial eres para mí,
quiero decirte que tan feliz estoy
por contar con tu amor.

Eres la sonrisa que dibuja mi cara
al momento de pensar en ti,
eres el color que pinta cada minuto
en el que puedo expresar algún sentimiento
al estar a tu lado.

Eres el motivo por el cual
escribo estas líneas, por hacerme soñar
cada noche y también por enseñarme
a creer que aun existen personas
tan especiales como tú.