Mujer de ojos grandes y de hermosa sonrisa,
la que me cautiva bajo su encanto hechizante,
quiero que sepas que eres la razón que me llena
de felicidad durante estos días.
Cada noche duermo pensando en que ofrecerte,
cuando mi deseo es querer despertar y darte el sol,
la luna y las estrellas, sin importar que tan cursi lo leas,
sino que tanto lo creas.
He derramado palabras de amor, adornadas
con hechos que pueden demostrarte mi propósito,
no sé si es una fuerte evidencia de lo que quiero,
pero es la prueba de lo que me has provocado sentir.
Cuando hablas, mi corazón empieza a latir a todo motor,
provocándome mirar a tus brillantes ojos, y es ahí cuando
tu magia empieza a funcionar, dejándome inmóvil
contemplando tu gran belleza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario