Recuerdo el día en que nos conocimos,
te veías tan bella; no podía dejar de mirarte,
ni de escucharte, así de simple, el tiempo
nos pasó por encima, llegó la hora
de despedirnos.
Adiós fue la palabra que nos separó,
sin darnos la oportunidad de saber
si nos volveremos a ver de nuevo.
Meses pasaron, no sabía nada de ti,
no había rastros hasta que otro día llegó,
nos saludamos con confianza porque tenía
la intención de llegar a conocerte más,
pero había un detalle, mi corazón pertenecía
a alguien a quien luego tuve que olvidar.
Adiós fue la palabra que nos volvió a separar,
esta vez dándonos la oportunidad de saber
cómo volvernos a ver de nuevo.
Cuando llegó ese día ya estaba libre,
eso me alegró tanto porque tenía
la intención de conquistarte.
Resulta, que ya no eras mujer libre,
tenías alguien de mano, y te veías tan feliz,
que entiendo que no debo interferir,
debo dejarte ir sin poder impedir,
para que seas muy feliz.
Adiós es la palabra que debo decir,
la que nos debe separar sin saber
si tenemos la oportunidad
de volvernos a ver en un lugar
donde el tiempo nos vuelva a juntar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario