jueves, 21 de agosto de 2008
miércoles, 13 de agosto de 2008
martes, 12 de agosto de 2008
Adiós
Recuerdo el día en que nos conocimos,
te veías tan bella; no podía dejar de mirarte,
ni de escucharte, así de simple, el tiempo
nos pasó por encima, llegó la hora
de despedirnos.
Adiós fue la palabra que nos separó,
sin darnos la oportunidad de saber
si nos volveremos a ver de nuevo.
Meses pasaron, no sabía nada de ti,
no había rastros hasta que otro día llegó,
nos saludamos con confianza porque tenía
la intención de llegar a conocerte más,
pero había un detalle, mi corazón pertenecía
a alguien a quien luego tuve que olvidar.
Adiós fue la palabra que nos volvió a separar,
esta vez dándonos la oportunidad de saber
cómo volvernos a ver de nuevo.
Cuando llegó ese día ya estaba libre,
eso me alegró tanto porque tenía
la intención de conquistarte.
Resulta, que ya no eras mujer libre,
tenías alguien de mano, y te veías tan feliz,
que entiendo que no debo interferir,
debo dejarte ir sin poder impedir,
para que seas muy feliz.
Adiós es la palabra que debo decir,
la que nos debe separar sin saber
si tenemos la oportunidad
de volvernos a ver en un lugar
donde el tiempo nos vuelva a juntar.
te veías tan bella; no podía dejar de mirarte,
ni de escucharte, así de simple, el tiempo
nos pasó por encima, llegó la hora
de despedirnos.
Adiós fue la palabra que nos separó,
sin darnos la oportunidad de saber
si nos volveremos a ver de nuevo.
Meses pasaron, no sabía nada de ti,
no había rastros hasta que otro día llegó,
nos saludamos con confianza porque tenía
la intención de llegar a conocerte más,
pero había un detalle, mi corazón pertenecía
a alguien a quien luego tuve que olvidar.
Adiós fue la palabra que nos volvió a separar,
esta vez dándonos la oportunidad de saber
cómo volvernos a ver de nuevo.
Cuando llegó ese día ya estaba libre,
eso me alegró tanto porque tenía
la intención de conquistarte.
Resulta, que ya no eras mujer libre,
tenías alguien de mano, y te veías tan feliz,
que entiendo que no debo interferir,
debo dejarte ir sin poder impedir,
para que seas muy feliz.
Adiós es la palabra que debo decir,
la que nos debe separar sin saber
si tenemos la oportunidad
de volvernos a ver en un lugar
donde el tiempo nos vuelva a juntar.
domingo, 3 de agosto de 2008
Testigo
Ser testigo de un hecho que no quieres imaginar
es el peor castigo que puedes tener y más cuando
te lo encuentras de manera desafortunada.
No sabes como reaccionar, no sabes que decir,
por tu mente pasan cosas que no pueden sintonizarse
con tu habla, tu vista recolecta acciones que no quieres
capturarlos en tu memoria, pero desafortunadamente
esas cosas pasan.
Tu cuerpo empieza a funcionar de una manera
no sincronizada, que crees que no es evidente a la vista
de los demás, donde crees que el mundo deja de girar
y el tiempo se congela y todo pasa en cámara lenta.
Empiezas a imaginar cosas donde no entras en juego,
luego sueles volverte hipócrita, como que nada ha pasado,
pero por dentro de ti todo se derrumba creando
un desorden emocional que no quieres
que salga de ti en ese momento.
¿Qué nos queda? Pues simplemente ser un esclavo
de la casualidad y ser testigo de un hecho
que no quieres imaginar.
es el peor castigo que puedes tener y más cuando
te lo encuentras de manera desafortunada.
No sabes como reaccionar, no sabes que decir,
por tu mente pasan cosas que no pueden sintonizarse
con tu habla, tu vista recolecta acciones que no quieres
capturarlos en tu memoria, pero desafortunadamente
esas cosas pasan.
Tu cuerpo empieza a funcionar de una manera
no sincronizada, que crees que no es evidente a la vista
de los demás, donde crees que el mundo deja de girar
y el tiempo se congela y todo pasa en cámara lenta.
Empiezas a imaginar cosas donde no entras en juego,
luego sueles volverte hipócrita, como que nada ha pasado,
pero por dentro de ti todo se derrumba creando
un desorden emocional que no quieres
que salga de ti en ese momento.
¿Qué nos queda? Pues simplemente ser un esclavo
de la casualidad y ser testigo de un hecho
que no quieres imaginar.
Actor
La vida, cada uno parece tener un guión,
un papel que nos asignan para interpretar
donde muchas veces somos villanos o héroes,
el protagonista o el secundario, todo depende
de que episodio nos toca vivir.
Todo parece tan normal, tan predecible y tan lógico
que en nuestras vidas podemos creer que es cierto
que el destino está escrito y no puede ser editado.
Cada episodio de nuestra película suceden cosas
que algún día queramos borrarlas, fechas que nunca
queremos recordar, sucesos que no quisiéramos repetir.
un papel que nos asignan para interpretar
donde muchas veces somos villanos o héroes,
el protagonista o el secundario, todo depende
de que episodio nos toca vivir.
Todo parece tan normal, tan predecible y tan lógico
que en nuestras vidas podemos creer que es cierto
que el destino está escrito y no puede ser editado.
Cada episodio de nuestra película suceden cosas
que algún día queramos borrarlas, fechas que nunca
queremos recordar, sucesos que no quisiéramos repetir.
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