miércoles, 18 de junio de 2008

Sentenciado

Hoy después de varios días atormentándome en silencio
y pensando que pasó, empiezo a aceptar mi condena,
estoy sentenciado a vivir solamente a recordar
mis intenciones y los buenos momentos en los que creí
que todo iba bien entre tú y yo, pero cuando la realidad
pasó factura, tuve que admitir que nada podía suceder.

Quedo encerrado en el deseo de probar tus labios,
mirarte y sentirme dueño de tu imaginación cuando yo invadiera
en tus pensamientos. Decidiste alejarte de mí, causándome
una gran duda al no saber la razón, pero al pasar el tiempo
pude darme cuenta y entender tu punto de vista.

¿Qué me queda ahora? simplemente saber y ser testigo
de que alguien logre o pueda lograr lo que simplemente
te podía ofrecer o quizás algo más, sin oportunidad alguna,
porque ya lo que me demuestras es que estoy sentenciado
y sin apelación.

No hay comentarios: